Reclamación Daño Moral

El Estado español es uno de los países donde, en los últimos años, ha habido más operaciones de cirugía estética. Eso supone, a la vez, un aumento de los casos en que los cuales el resultado no ha sido el esperado por la persona que se ha sometido a la intervención.

Este resultado, que podemos denominar defectuoso, puede generar una serie de responsabilidades para el profesional que ha llevado a cabo la intervención y, por lo tanto, el derecho por parte del perjudicado a ser indemnizado por el daño sufrido.

Los conceptos que se pueden incluir en esta posible indemnización económica son, en lo que en nuestra legislación se conoce por daño emergente y lucro cesante, que incluiría el resarcimiento de todos los gastos y perjuicios económicos que se puedan cuantificar, y asimismo se incluye el posible daño moral.

Con la indemnización por daño moral se pretende compensar aquel sufrimiento psicológico, angustia, dolor, que no es necesario que se derive un perjuicio económico. La reparación del daño moral va dirigida a proporcionar, en la medida más humana posible, una satisfacción como compensación por el sufrimiento que se ha causado.

Por lo tanto, si una persona sufre perjuicios por un caso de mala praxis en una intervención quirúrgica por cirugía estética, ya sea sea tanto un daño patrimonial como moral, podrá ser indemnizada para paliar y ser neutralizado el padecimiento sufrido para ayudarla, de alguna manera a superar el dolor.

Existen varías vías para proceder a la reclamación de este daño sufrido, teniendo en cuenta las circunstancias del caso concreto y del daño causado, para lo cual se tiene que estudiar en profundidad cada supuesto por alcanzar el mejor resultado.